4ª SUBO AL PADRE MÍO Y PADRE VUESTRO, AL DIOS MÍO Y DIOS VUESTRO
"Jesús le dice: ¡María! Ella se vuelve y le dice: ¡Rabboni! (que significa Maestro). Jesús le dice: Suéltame, que todavía no he subido al Padre. Anda, ve a mis hermanos y diles: Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro.María Magdalena fue y anunció a los discípulos: He visto al Señor y ha dicho esto" (Jn 20, 16-18)
La resurrección no es un mero revivir; mira a la ascensión. Eso explica la expresión de Jesús: "Suéltame, que todavía no he subido al Padre". Precisamente junto al Padre está sentado el Resucitado, con nuestra humanidad transfigurada y transida por el Espíritu Santo hasta hacerse su fuente en Pentecostés.
Con esa expresión precisamente Jesús quiere transmitir a María -comenta Benedicto XVI- que 2el viejo modo humano de estar juntos y de encontrarse con Jesús queda superado por su resurrección. Ahora ya sólo se puede tocar a Jesús junto al Padre. Únicamente se le puede tocar subiendo. Es decir, Él nos resulta accesible y cercano de manera nueva: a partir del Padre, en comunión con el Padre.
Esta capacidad de subir nosotros también con Cristo hasta el Padre se nos ha dado en el Bautismo, cuando nuestra vida ha empezado a estar escondida con Cristo en Dios.
(Cf. la obra de J. Ratzinger anteriormente citada, pp. 331-332).
Esta 4ª palabra subraya además que la resurrección del Señor fundamenta y acrecienta la fraternidad entre nosotros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario